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Un aula para estimular los sentidos

15 junio 2016

Los niños y jóvenes con necesidades especiales pueden mejorar su calidad de vida gracias a las aulas multisensoriales, espacios habilitados con múltiples elementos sensoriales que facilitan la estimulación de sus sentidos.

Las aulas multisensoriales dan la oportunidad a los alumnos con algún tipo de discapacidad de estar expuestos a estímulos controlados con un doble objetivo: adquirir una serie de aprendizajes por medio del descubrimiento y desarrollar el máximo potencial de sus habilidades escolares, sociales e intelectuales. Además, les permite interactuar con el medio a través de la relajación y la estimulación basal. Esta técnica es un modelo de intervención desarrollado por Andreas Fröilich en la década de los 70 que permite la estimulación de los sentidos en tres ámbitos de percepción:

  1. Somático: Toma como órgano perceptivo a todo el cuerpo, y en especial a la piel para percibir todo tipo de sensaciones como diferentes temperaturas, texturas, presión… A través de la piel se hace consciente a la persona de su propio cuerpo y de mantener un contacto con el entorno.
  2. Vibratorio: Mediante vibraciones que llegan al cuerpo se pretende proporcionar a la persona una experiencia interna. Esta experiencia permite la percepción interna del cuerpo y un acercamiento al mundo sonoro interior.
  3. Vestibular: Es en el oído interno de donde parte la información que posibilita nuestra orientación y control espacial y configura la construcción del equilibrio.

 

La Escuela Municipal de Educación Especial Virolai, situada en Cornellà de Llobregat (Barcelona), es un ejemplo de ello y tiene un aula multisensorial donde aplican la estimulación basal para proporcionar a sus alumnos con necesidades educativas especiales, desde los tres hasta los 18 años, lo que por ellos mismos no pueden adquirir ni investigar. Cristina Gabirondo, directora del centro, está convencida de la contribución de esta técnica para desarrollar al máximo las capacidades de sus alumnos. Además de procurarles los aprendizajes escolares adaptados a sus necesidades, los profesionales de la escuela quieren que lleguen a ser lo más autónomos posible y sobre todo que se lo pasen bien y que sean felices todo el tiempo que pasan allí.

En Bayer tenemos en marcha “Proyectos sociales para una vida mejor”, un programa para premiar iniciativas solidarias propuestas por nuestros empleados, que reciben una aportación económica para la fundación o asociación. Una de ellas ha sido el “Aula multisensorial interactiva”, que presentó nuestra colaboradora Shurraine Hall.

Gracias a esta aportación la escuela ha podido adquirir algunos de los elementos para equipar el aula y, de esta manera, seguir evolucionando aprovechando los avances del mundo tecnológico para atender las necesidades de una población con distintos grados de afecciones físicas, psíquicas y sensoriales.

¿Queréis conocer otras iniciativas que han sido reconocidas en “Proyectos sociales para una vida mejor”? Tenéis más información en “RESPFAM, respir familiar” y “Pulseras para dormir

 

Bayer

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