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Pareja pasea abrazada

Tres mitos sobre la disfunción eréctil

14 febrero 2017

Además de San Valentín, el 14 de febrero se celebra el Día Europeo de la Salud Sexual, un concepto definido por la Organización Mundial de la Salud como un estado de bienestar físico, emocional, mental y social con relación a la sexualidad.

El hombre que experimenta dificultades de erección se enfrenta a una situación delicada y angustiosa para él, que en muchas ocasiones se ve agravada por una serie de tópicos y mitos que existen en torno a la disfunción eréctil.
Algunos de estos mitos son:

  1. La disfunción eréctil es un proceso normal al hacerse mayor. Cierto es que a medida que envejecemos nuestro cuerpo va experimentando cambios a nivel físico y fisiológico, debido a factores hormonales. Así, a partir de los 50 años pueden producirse cambios en la respuesta sexual del hombre, como la disminución del deseo, la necesidad de un mayor estímulo para alcanzar la erección, y la menor firmeza de las mismas. Pero la disfunción eréctil no es el resultado inevitable del envejecimiento. La mayor incidencia de los problemas de erección en las personas mayores se debe, en muchas ocasiones, a que a ciertas edades son más prevalentes algunas enfermedades comúnmente asociadas a la disfunción eréctil, como la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, o el déficit de testosterona. Por tanto, cuando se experimentan dificultades de erección, a cualquier edad, el hombre debe de acudir a su médico. Él le recomendará el tratamiento adecuado tanto para la disfunción eréctil como para las posibles comorbilidades asociadas.
  2. Sólo me ocurre a mí.

    La disfunción eréctil es un problema de salud que tiene una alta prevalencia entre los hombres mayores de 40 años. De hecho el estudio EDEM sitúa la prevalencia de esta patología, a nivel nacional, en el 12,1%, lo que implica que aproximadamente, de 1,5 a 2 millones de hombres españoles sufren disfunción eréctil. Sin embargo, según los resultados del mismo estudio, sólo el 16,5% de los afectados consulta a un médico. Esta situación es preocupante, no sólo porque la calidad de vida del hombre con disfunción eréctil se ve seriamente afectada, sino porque se ha comprobado que las dificultades de erección son un importante marcador del estado de salud general del hombre al estar asociada a un mayor riesgo de presentar enfermedad cardiaca.

  3. Mejor no implicar a la pareja en esta situación.
    El papel de la pareja es fundamental y una de las principales motivaciones para buscar solución a las dificultades de erección, ya que aquel que las padece se siente culpable por no poder satisfacer a su pareja. No obstante, el hombre todavía se muestra reticente a compartir el problema y a implicar a la pareja en el proceso de diagnóstico y tratamiento de la disfunción eréctil. La disfunción eréctil, aunque le suceda al hombre, siempre tiene un reflejo en la conducta de la pareja que va a influir de forma determinante. Ninguno de los dos miembros ha de caer en la autoinculpación. Los problemas de erección tienen solución pero deben de participar las dos partes implicadas. La comunicación ha de ser siempre el eje vertebrador de la relación: no hay que marcarse metas, simplemente disfrutar del placer.

Puedes encontrar más información en el portal TenemosUnaEdad.

Bayer

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