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María Gómez del Pozuelo, CEO de Womenalia

“El futuro de la mujer cambiará gracias al aumento de productividad y la digitalización”

24 febrero 2017

De un día para otro, María Gómez del Pozuelo se dio cuenta que no le gustaba lo que estaba haciendo con su vida. Quien le abrió los ojos fue Nando Parrado, uno de los 16 supervivientes del accidente aéreo de los Andes de 1972, en una conferencia donde explicaba su experiencia personal. Ella tenía nuevos proyectos en la cabeza y fue entonces cuando decidió dar el paso y emprender.

Gómez del Pozuelo es licenciada en Marketing & Business por M&B y ha desarrollado su larga carrera profesional como manager o directora de marketing en grandes empresas. En septiembre de 2011 creó Womenalia, la primera red social mundial de networking para mujeres profesionales. Gómez del Pozuelo tiene claro que, aunque todavía hay muchas barreras para el emprendimiento y el ascenso profesional, la equiparación del mercado laboral entre hombres y mujeres llegará muy pronto.

Detrás de cada proyecto, hay una historia. ¿Cuál fue la motivación que te empujó a dedicarte a la transformación del mercado laboral de la mujer?

En primer lugar, lo que me impulsa cada día son mis 14 sobrinas y mi hija Carlota. Quiero que tengan un mundo donde ellas puedan llegar y hacer lo que quieran, sin que tengamos que hablar de diferentes cuestiones como el emprendimiento o el ascenso profesional de la mujer en una empresa. Ahora me muevo por todas las mujeres que conozco, que lo están haciendo genial y están luchando cada día por ser mejores y por conseguir sus objetivos profesionales. Por último, también me impulsan todas aquellas mujeres que están muy solas y no saben cómo actuar, las tenemos que ayudar.

Uno de los factores que os motivaron a crear Womenalia fue la baja presencia de la mujer en el sector emprendedor y/o ejecutivo: sólo hay un 34% de las empresarias que emprenden y un 11% alcanzan puestos ejecutivos. ¿Cuáles son las barreras que impiden a las mujeres emanciparse profesionalmente hablando?

A nivel de emprendimiento estos son datos muy buenos, pero si analizamos los proyectos que de verdad rompen y son económicamente rentables, las mujeres solo lideran un 8% de ellos. En este sentido, hay tres factores fundamentales por los que la mujer no emprende. El primero es el tiempo, las responsabilidades y las obligaciones que socialmente nos han inculcado. Si trabajas, te ocupas del hogar y te dedicas a la familia, no tienes tiempo material para emprender. El segundo factor clave es el miedo. Y, finalmente, el tercero es la inseguridad económica. Si emprendes, evidentemente, no sabes cuánto vas a ganar, ni tan solo si vas a cobrar.

Vamos a por más datos: el Informe Especial del Global Entrepreneurship Monitor sobre Emprendimiento Femenino desvela que el 60% de los emprendedores españoles son hombres, mientras que el 40% son mujeres. El mismo documento considera que las mujeres perciben pocas oportunidades para emprender, aunque se sienten muy capacitadas para ello ¿Por qué esta frontera entre mujer y emprendimiento?

Debemos tener en cuenta dos cosas. En primer lugar, que las mujeres crean productos que resuelven los problemas de otras mujeres. Y, en segundo lugar, que el 95% de los inversores de los venture capitals, del private equity o de cualquier otro fondo de inversión son hombres. Así pues, si tú, como mujer, vas a presentar a hombres productos de mujeres, tienes menos oportunidades. De hecho, 1 de cada 28 millones de euros se invierten en proyectos liderados por mujeres. Esto es una barrera de entrada brutal porque a la mujer le cuesta mucho más conseguir financiación. Además, la mujer tiene menos tiempo para emprender y menos seguridad.

Y si hablamos de ascender profesionalmente, ¿cuáles son los inconvenientes con los que se encuentra la mujer?

Para mí hay principalmente tres. El primero es la parte social, histórica y cultural del mundo. A los hombres les ha tocado siempre traer el dinero a casa y a nosotras cuidar de la familia. La segunda es que las mujeres no tenemos un plan de carrera como los hombres, es decir, no tenemos claro donde queremos estar en 5 o 10 años vista. Si no lo tenemos claro, no vamos a trabajar para ello. Finalmente, el tercer punto es la venta interna dentro de las compañías. Tenemos que levantar la mano, estar ahí, saber vendernos, hacer un buen networking interno, etc.

Hemos tratado el emprendimiento y el ascenso profesional, pero no la base del asunto: la inserción laboral de la mujer. Y es que según la última Encuesta de Población Activa elaborada por el INE, la tasa de actividad de las mujeres (53,61%) es 11 puntos porcentuales inferior a la de los hombres (65,26%). ¿Qué acciones se deben ejecutar para conseguir aumentar estas cifras?

Una de las acciones sería premiar a las compañías que contraten mujeres con determinados factores. Y, la segunda, las cuotas. Para movilizar temas económicos y empresariales en el mundo actual, tienes que meter una serie de cuotas para balancear el sector y que automáticamente se regularice. Además, hay una dinámica demostrada que va a aumentar en los próximos años: creando grupos de trabajo diversos de hombres y mujeres, se incrementa la productividad en un 18%.

Muchas veces se asocia la maternidad y el rol de la mujer en la familia como uno de los mayores problemas para compaginarlo con el trabajo. ¿Cuál ha sido tu experiencia, te ha costado compaginar el ser madre con las responsabilidades de la familia y el trabajo?

Creo que si te organizas bien puedes conseguir todo lo que te propongas. Yo, por ejemplo, lo quiero todo: tener una familia bestial, trabajar, etc. Es cierto que veo poco a mis hijos entre semana, pero el tiempo que los veo es de mucha calidad. Eso ya es una decisión personal. Pero sí, es complicado conciliar. Yo ahora estoy trabajando para que esa misma pregunta se la hagan a los hombres, porque al final es una responsabilidad familiar.

¿Cómo crees que va a cambiar la figura de la mujer en el mercado laboral en un futuro?

El futuro de la mujer cambiará gracias a un incremento de la productividad y a la transformación digital. Ahora solo habla de la transformación digital en las empresas, en el mercado y en la economía y la mujer tiene muchas habilidades que se necesitan para este mercado digital. Tenemos una ventaja competitiva que debemos aprovechar.

Para terminar la entrevista, ¿qué consejo darías a todas las mujeres emprendedoras o que quieren escalar en su vida profesional para conseguir sus metas?

No me gusta dar consejos, pero sí me gustaría compartir algunas cosas que a mí me han ido bien. Lo primero, tener un mapa de ruta profesional claro: saber a dónde quieres ir. El segundo paso es hacerlo y ponerlo en la agenda. Y, en tercer lugar, hacer este ejercicio cada año. Todo esto se consigue a base de organización. Debemos tener en cuenta que somos nosotras mismas las primeras que nos ponemos barreras mentales y eso nos frena en nuestra vida profesional.

Bayer

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