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Becarios trabajando

Becas para favorecer el empleo de jóvenes que revolucionarán la agricultura del futuro

22 julio 2015

“Las empresas debemos escuchar a los jóvenes ingenieros que salen de las facultades porque son capaces, no sólo de crear, sino de revolucionar”. Adonay Obando, director general de Bayer CropScience Iberia, área dedicada a la agricultura.

Formar a los ingenieros agrícolas del futuro y de este modo contribuir al desarrollo de la agricultura es una de nuestras prioridades. Por eso, todos los años abrimos nuestras puertas para que jóvenes recién graduados o a punto de titularse realicen prácticas. Una experiencia que permite a estos estudiantes conocer la realidad del sector al que se van a dedicar y completar los conocimientos adquiridos en la universidad. Además, estas becas suponen para muchos ellos un punto diferenciador a la hora de entrar en el mercado laboral. Ellos mismos nos lo cuentan:

Ángela Borrás: “las prácticas te aportan una visión muy amplia del sector”

Ángela Borrás hizo sus prácticas en Bayer dentro del Departamento de Marketing Operativo. “Se aprende mucho del funcionamiento del sector agrícola ya que, durante el tiempo que dura nuestra beca, estamos en contacto tanto con los trabajadores de la compañía como con distribuidores y productores” y añade: “Personalmente me aportó una visión muy amplia del sector de la producción hortofrutícola, que es en el que trabajo actualmente”.

Es importante que esos jóvenes se involucren en el día a día de la compañía y completen la formación que recibieron en la universidad. Tal y como ella misma cuenta, las actividades que realizó fueron muy diversas, aunque pueden agruparse en seis: “Evaluación y seguimiento de las aplicaciones fitosanitarias para la implantación de ensayos en fincas agrícolas; implantación de ensayos y demostrativos en diversos cultivos, fundamentalmente cítricos y hortícolas; evaluación en campo de la eficacia de los tratamientos aplicados: muestreos en campo de las plagas y enfermedades diana u objetivo a controlar; calibración de equipos agrícolas; y evaluación de resultados”. Tareas que hoy en día realiza en la compañía en la que trabaja.

Uno de los objetivos de estas prácticas, es mejorar la empleabilidad de estos recién titulados. “Mi experiencia está totalmente relacionada con mi incorporación al mundo laboral” comenta Ángela. De hecho, fue entonces cuando comenzó a formar parte del equipo técnico de Frutas Bollo, su actual empresa y a la que se incorporó una vez finalizada su beca.


Carmelo Llácer, “todos los becarios deberían trabajar en Food Chain Partnership”

Carmelo Llácer es un ingeniero agrónomo especializado en producción vegetal que durante su estancia tuvo la oportunidad de conocer desde dentro cómo funciona el proyecto Food Chain Partnership de Bayer. A raíz de su experiencia, define Food Chain Partnership como “una relación multipersonal entre los profesionales de Bayer, el productor asesorado, la empresa distribuidora y, como no, los becarios”. Una cadena en la que todos compartimos un objetivo, “lograr una fruta sostenible, con los mínimos tratamientos y respetando la fauna útil”.

Una de las características más importantes de las becas es la empleabilidad posterior que logran las personas que las realizan. “esta experiencia me fue realmente útil ya que terminé trabajando en una empresa que distribuye los productos de Bayer, Fertilizantes Lapiedra”, señala Carmelo

Los becarios participan del día a día de la compañía: “Fui el primero en trabajar dentro del proyecto Food Chain Partnership y después empezar a trabajar en una distribuidora”. A partir de ahí otras empresas similares fueron conscientes de la excelente preparación de que tienen los estudiantes. En la actualidad, Carmelo sigue aplicando los conocimientos y técnicas aprendidas durante su estancia en la compañía.

En cuanto a los futuros becarios, Carmelo Llácer considera que “todos deberían trabajar dentro de Food Chain Partnership de Bayer” para contribuir a mejorar la agricultura profesional, para darle una dirección en busca de fruta de calidad, sostenible y “de la que se pueda vivir”.


Carlos Capella, las prácticas en Bayer “son un trampolín muy potente para el mercado laboral”

Carlos Capella, ingeniero técnico agrícola y Máster en producción vegetal y ecosistemas profesionales, estuvo durante seis meses haciendo prácticas en el departamento de desarrollo de Bayer CropScience, en concreto dentro del proyecto Food Chain Partnership. Reconoce que “realizar las prácticas me aportó experiencia laboral en el sector de la citricultura y la oportunidad de ampliar conocimientos en uno de mis campos vocacionales, la entomología

Calibraciones de equipos, muestreo de plagas, identificación de insectos auxiliares o recogida de muestras de frutas y su envío al laboratorio eran algunas de las funciones de las que se responsabilizó durante su estancia formativa en la compañía. Unas tareas con las que se a día de hoy sigue realizando en la empresa en la que trabaja.

Reconoce que esta experiencia supuso un empujón muy importante a la hora de conseguir incorporarse al mercado laboral. “Tuve la ocasión de estar en contacto con empresas que tenían una estrecha relación con Bayer, y gracias al responsable de mis prácticas, tuve la oportunidad de incorporarme al mundo laboral”, asegura Carlos.

Las prácticas en Bayer CropScience son, en su opinión: “ideales si te gusta el trabajo de campo y tienes pasión por la entomología y la citricultura”. Y asegura que “son un trampolín muy potente para una futura incorporación al mercado laboral”.

Puedes obtener más información sobre jóvenes y talento en Bayer en el post Se busca: jóvenes motivados, con talento y vocación internacional. También te recomendamos visitar el post sobre la cumbre de jóvenes en Australia YouthAg Summit ¿Cómo alimentar a 9.000 millones de personas en 2050?

Bayer

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