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Pies de un corredor durante una competición

‘Atletas’, cuidado con vuestros pies

19 agosto 2016

Los meses de verano no tienen por qué ser los más proclives para la aparición de enfermedades causadas por hongos, como ya explicamos en nuestro post sobre salud íntima. Sin embargo, durante estos meses de calor sí que se pueden dar las condiciones necesarias para que estas infecciones se reproduzcan.

A pesar de que durante muchos años se tuvo la creencia errónea de asimilar los hongos con las plantas, en realidad son muy diferentes y, de hecho, los hongos carecen de clorofila y no pueden sintetizar sus propios nutrientes, lo que los obliga a vivir como parásitos, principalmente de las plantas y, en menor medida, de los animales.

Con todo, de las más de 80.000 especies diferentes de hongos identificadas, solo una cincuentena se ha demostrado capaz de infectar a un ser humano sano de forma accidental. Los hongos patógenos pueden afectar a cualquier órgano humano pero, con diferencia, las infecciones de la piel y las mucosas son las más habituales.

Una de las infecciones por hongos más frecuente es la llamada pie de atleta, que se presenta con un picor molesto en la planta o entre los dedos de los pies, enrojecimiento y descamación y que, en ocasiones, puede ir acompañado de mal olor.

Puesto que la piscina, las duchas y otras superficies cálidas y húmedas son el hábitat perfecto del hongo que provoca el pie de atleta, es normal que en los meses de verano estemos más expuestos a padecerlo. Pero también es muy habitual en deportistas y corredores, debido a la presencia de humedad y calor en los pies de forma prolongada.

Lo mejor para evitar este tipo de infecciones fúngicas es la prevención, en este caso, los expertos recomiendan lavar los pies con agua y jabón y secarlos bien, especialmente entre los dedos de los pies. Se trata de una infección muy contagiosa, por lo que no debes compartir toallas, y es importante utilizar siempre chanclas en gimnasios, piscinas y lugares públicos donde la humedad esté presente.

En la mayoría de los casos, el pie de atleta es una dolencia leve que se puede tratar fácilmente pero recuerda que, en caso de duda, puedes acudir a un profesional sanitario.

Bayer

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